El Real Madrid ya está en la Final Four de la Euroliga. El conjunto blanco derrotó al Hapoel Tel Aviv por 87-81 en el cuarto partido de la serie y certificó su clasificación con un sólido 3-1. El equipo de Sergio Scariolo respondió cuando más presión había. Venía de una derrota en el tercer encuentro y necesitaba una reacción inmediata. La tuvo. El Madrid mostró carácter, personalidad y una gran capacidad competitiva en una noche de máxima exigencia. El premio fue enorme. Regresar a la Final Four y volver a situarse entre los cuatro mejores equipos de Europa. El partido comenzó con mucha intensidad. Hapoel salió decidido a alargar la serie y encontró puntos importantes en los primeros minutos. El Real Madrid tardó en encontrar continuidad ofensiva. Sin embargo, el equipo no perdió la calma. Campazzo volvió a asumir la dirección del juego y ayudó a ordenar los ataques madridistas. Poco a poco llegaron mejores decisiones y una mayor solidez defensiva. El conjunto blanco empezó a controlar el ritmo del encuentro y logró cerrar la primera mitad con una ventaja importante en el marcador. Uno de los factores decisivos fue el dominio del rebote. Sin Edy Tavares, todavía lesionado, el Real Madrid necesitaba dar un paso adelante en la pintura. Lo hizo. Usman Garuba firmó uno de sus mejores partidos de la temporada. El interior español aportó puntos, energía y presencia física durante toda la noche. También resultó clave el trabajo colectivo bajo los aros. Los blancos controlaron las segundas oportunidades y limitaron muchas opciones ofensivas del conjunto israelí. Esa superioridad terminó marcando diferencias importantes. El Hapoel reaccionó en el último cuarto. Daniel Oturu volvió a ser un problema constante y lideró varios intentos de remontada. El conjunto israelí llegó a reducir diferencias y aumentó la tensión en los minutos finales. Sin embargo, el Real Madrid respondió con madurez. Hezonja apareció en momentos importantes. Garuba siguió produciendo cerca del aro. Campazzo manejó el ritmo cuando más lo necesitaba el equipo. Cada posesión fue trabajada con inteligencia. Los blancos evitaron que el partido se escapara y mantuvieron el control hasta el final. El 87-81 definitivo vale una clasificación. Pero también confirma la fortaleza competitiva de este grupo. El Real Madrid volvió a superar una eliminatoria complicada y logró regresar a la Final Four después de quedarse fuera la temporada anterior. El equipo ha sabido responder a lesiones, momentos difíciles y partidos de máxima presión. Ahora espera un nuevo desafío en Atenas. La Euroliga entra en su fase decisiva. Y una vez más, el Real Madrid estará presente. Exactamente donde su historia, su ambición y su nivel competitivo exigen estar. Post navigation El Real Madrid cede ante Hapoel y deberá reaccionar en la serie de playoffs (69-76) ¡El Real Madrid ya está en la final de la Euroliga! Vence a Valencia Basket en el duelo de españoles de la Final Four (105-90)