El Real Madrid volvió a demostrar por qué es uno de los grandes favoritos al título continental tras imponerse con autoridad al Valencia Basket por 96-79 en el Movistar Arena. El conjunto blanco firmó una actuación muy completa de principio a fin, dominando el encuentro desde los primeros compases y mostrando una superioridad evidente en ambos lados de la pista. Ante un rival siempre competitivo y con argumentos para poner en aprietos a cualquiera, los hombres de Sergio Scariolo respondieron con una exhibición colectiva que permitió disfrutar a la afición madridista de una noche europea de gran nivel. Desde el salto inicial, el Real Madrid dejó claras sus intenciones. La intensidad defensiva marcó el camino de un equipo que encontró rápidamente el ritmo ofensivo gracias a la circulación de balón y al acierto exterior. Campazzo volvió a ser el director perfecto de las operaciones, acelerando cuando era necesario y encontrando siempre al compañero mejor situado. El Valencia Basket trató de mantenerse en partido durante los primeros minutos, pero cada intento de reacción encontraba respuesta inmediata por parte de un Madrid muy sólido. La ventaja comenzó a crecer progresivamente y los blancos cerraron la primera mitad transmitiendo una sensación de absoluto control sobre el encuentro. Tras el descanso llegó el momento de romper definitivamente el partido. El Real Madrid elevó una marcha más su nivel de juego y convirtió cada posesión en un problema para la defensa valenciana. La profundidad de la plantilla volvió a convertirse en una de las grandes fortalezas del equipo, con jugadores aportando desde diferentes registros y manteniendo una intensidad constante independientemente de las rotaciones. El conjunto blanco dominó el rebote, castigó las pérdidas del rival y encontró situaciones cómodas de anotación tanto cerca del aro como desde el perímetro. La diferencia en el marcador comenzó a dispararse y el Movistar Arena disfrutó de algunos de los mejores minutos del equipo en la competición. A nivel individual, varios jugadores destacaron en una actuación coral que reflejó el excelente momento del equipo. Campazzo volvió a marcar el ritmo del partido con su habitual liderazgo, mientras que Tavares impuso su ley en la pintura tanto en defensa como en ataque. También brillaron los jugadores exteriores, capaces de abrir la cancha y castigar cada desajuste defensivo del Valencia Basket. Más allá de los nombres propios, la gran noticia para el madridismo fue comprobar una vez más la enorme cantidad de recursos que posee la plantilla. Cuando uno descansaba, otro aparecía para mantener el mismo nivel competitivo. Con esta victoria por 96-79, el Real Madrid suma un nuevo triunfo de prestigio en la Euroliga y continúa consolidando su candidatura a terminar la fase regular en las posiciones más altas de la clasificación. Más allá del resultado, las sensaciones fueron extraordinariamente positivas. El equipo mostró madurez, ambición y una capacidad ofensiva capaz de superar cualquier planteamiento rival. La temporada entra en su tramo decisivo y el conjunto blanco parece llegar en el mejor momento posible. Si mantiene este nivel de juego, será muy difícil encontrar un equipo capaz de frenar a un Real Madrid que sigue enviando mensajes contundentes al resto de Europa. Post navigation El Real Madrid impone su ley ante el Hapoel Tel Aviv y suma una victoria de prestigio (92-83)