Andrés Feliz disputa el balón con dificultad con un jugador del Andorra bajo el aro en el Movistar Arena.El Real Madrid derrotó al Andorra por 97-90 y sumó un nuevo triunfo en la Liga Endesa.

El Real Madrid volvió a cumplir en el Movistar Arena. El conjunto blanco derrotó al MoraBanc Andorra por 97-90 y añadió una nueva victoria a su casillero en la Liga Endesa. No fue un partido sencillo. El equipo visitante compitió durante muchos minutos y obligó a los madridistas a mantener la concentración hasta el final. Aun así, los de Sergio Scariolo demostraron más calidad en los momentos importantes. Cuando el encuentro exigió dar un paso adelante, el Madrid respondió. El triunfo permite al equipo seguir firme en la pelea por las primeras posiciones de la clasificación.

El inicio del partido tuvo un ritmo muy alto. Ambos equipos encontraron acierto en ataque y el marcador avanzó con rapidez. El Real Madrid movió bien el balón y encontró ventajas cerca del aro. Campazzo volvió a marcar el ritmo del juego. El argentino distribuyó con criterio y ayudó a generar situaciones cómodas para sus compañeros. Andorra respondió con personalidad y aprovechó varios errores defensivos de los blancos para mantenerse cerca. La igualdad fue la nota dominante durante gran parte de la primera mitad.

Tras el descanso, el Real Madrid aumentó su intensidad. La defensa mejoró y comenzaron a aparecer más oportunidades al contraataque. Tavares volvió a ser decisivo bajo los aros. Su presencia cambió muchas acciones y permitió al equipo controlar mejor el rebote. Los exteriores también encontraron espacios para castigar desde el perímetro. Sin embargo, Andorra no bajó los brazos. Cada vez que el Madrid intentaba romper el partido, los visitantes encontraban una respuesta para seguir con opciones.

El encuentro llegó abierto al último cuarto. Fue entonces cuando apareció la mejor versión del conjunto blanco. La experiencia de los jugadores madridistas resultó clave. Campazzo dirigió con calma. Tavares dominó la pintura. Los jugadores de rotación aportaron energía y puntos importantes. El equipo encontró mejores decisiones en ataque y redujo los errores. Poco a poco, la ventaja comenzó a crecer. Andorra siguió peleando, pero ya no pudo sostener el ritmo impuesto por los locales en los minutos finales.

El 97-90 final refleja una victoria trabajada y merecida. El Real Madrid no tuvo una tarde perfecta, pero volvió a demostrar que sabe competir cuando el partido se complica. El equipo encontró soluciones en los momentos decisivos y sumó otro triunfo importante en la Liga Endesa. Las sensaciones continúan siendo positivas. La plantilla responde. El juego colectivo funciona. Y el equipo mantiene intacta su ambición. Con cada jornada que pasa, el Real Madrid sigue consolidando su candidatura para luchar por el título hasta el final de la temporada.

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